«Sin amor al prójimo no se puede ejercer la caridad, y menos en las actuales circunstancias que vivimos»

NATI CARITAS

Natividad Torres es desde hace años una de las voluntarias más activas del Arciprestazgo de Cáritas Centro, en Santa Cruz de Tenerife. Actualmente desarrolla su labor en la parroquia de San Andrés Apóstol, donde colabora en la atención de base y el acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad. En esta entrevista repasa las sensaciones e inquietudes que ha vivido en el último año y medio, especialmente durante los momentos más difíciles del Estado de Alarma y el confinamiento debido a la Covid-19.

– ¿Cómo ha sido el último año en el proyecto, especialmente desde que se decretó el Estado de Alarma en nuestro país y se produjo el confinamiento?

«Ha sido un tiempo difícil, en el que nos hemos tenido que adaptar para realizar nuestra acogida y poder dar respuesta a todas las necesidades de las familias que acudían a ella. Se convirtió un verdadero reto tanto para el voluntariado como para los participantes, en cuanto organización y recursos».

– ¿Cuál fue la respuesta de la comunidad parroquial y del municipio?

«En un principio, la respuesta de la comunidad fue totalmente nula. Después del periodo de confinamiento, sí que se empezó a reaccionar ante la situación y comenzó la colaboración habitual con las familias que acompañamos. En cuanto al municipio, la respuesta de los Servicios Sociales ha sido, como siempre, lenta y escasa, sin dar respuesta a las necesidades urgentes y concretas de los participantes. La inexistencia de la coordinación se hizo más patente en esos momentos».

– A nivel personal, ¿qué momento fue el más difícil de todo este periodo?

«El momento más difícil para mi fue el tener que afrontar la acogida completamente sola. No obstante, esa soledad me hizo consolidar la empatía con las familias. He reconfirmado que sin amor al prójimo no se puede ejercer la caridad, y menos en estas circunstancias que vivimos».

– ¿Cómo están viviendo los/as participantes que acompañan en el Arciprestazgo toda esta situación?

«Todos los participantes se comportaron de manera ejemplar. Acudían cuando se les citaba, utilizaban mascarilla y mantenían la distancia de
seguridad. Según me han ido comentando, se han sentido atendidos y, sobre todo, escuchados. Muchos de ellos vivieron momentos muy difíciles; acudían muchas personas que habían perdido sus trabajos y que nunca habían tenido necesidad de solicitar ayuda».

– ¿Cómo valora la acción de la Iglesia en estos momentos?

«Mi opinión personal, y cada uno cuenta la feria como le va, es que la Iglesia ha dado respuesta, pero no siempre en todas las situaciones que se han vivido durante esta pandemia».