«Los participantes que atendemos ya vivían antes de la pandemia una situación más grave que la que haya podido generar la Covid-19»

Canu-Arciprestazgo-Los-Llanos

Encarnación Martín Mur, conocida cariñosamente como «Canu», comenzó a colaborar con Cáritas Diocesana de Tenerife hace ya unos diez años. Vinculada como voluntaria a la parroquia de Todoque, en la isla de La Palma, actualmente es la coordinadora del Arciprestazgo de Los Llanos, en la Isla Bonita. En esta entrevista repasa su labor y la experiencia vivida durante los meses más complicados de la pandemia sanitaria por la Covid-19.

– ¿Cómo ha sido el último año en el proyecto, especialmente desde que se decretó el Estado de Alarma en nuestro país y se produjo el confinamiento? 

«Durante el confinamiento, en mi labor de coordinadora en el Arciprestazgo, estuve intentando acompañar a los técnicos, participantes y personas voluntarias dentro de las posibilidades y restricciones sanitarias que había. A pesar de las dificultades, nunca se dejó de atender a las familias en la parroquia de Todoque, donde participo como voluntaria, acercando a los domicilios los vales de alimentos; y también en el servicio diario que presta la UMAC (Unidad Móvil de Atención en Calle para personas en situación de sin hogar), con la que colaboramos acercando los alimentos y otros productos básicos a los asentamientos donde hay personas en exclusión residencial y al albergue».

– ¿Cuál fue la respuesta de la comunidad parroquial y del municipio?

«La comunidad parroquial respondió generosamente, y también tengo que destacar que el ayuntamiento proporcionó alojamiento en el albergue a un participante de la UMAC».

– A nivel personal, ¿qué momento fue el más difícil de todo este periodo?

«El momento más difícil para mí a nivel familiar fue cuando tuve que desplazarme a Madrid por el nacimiento de mi nieto, en pleno Estado de Alarma y sin saber si nos podíamos contagiar del virus al salir de la Isla».

– ¿Cómo están viviendo los/as participantes del Arciprestazgo toda esta situación?

«Los participantes, en general, no han vivido una situación peor que la que ya tenían anteriormente. Hay que tener en cuenta que muchas de las personas que acompañamos están en situación de grave exclusión, lo que no es comparable ni siquiera al confinamiento o a los problemas que muchos de nosotros podemos padecer a consecuencia de la pandemia».

– ¿Cómo valora la acción de la Iglesia en estos momentos?

«Creo que la Iglesia, en situaciones difíciles como la que estamos viviendo, ha demostrado que trata de ayudar lo más posible y que siempre está en la primera línea de la acción social a través de entidades como Cáritas».