Cáritas Diocesana de Tenerife pide a la ciudadanía que se comprometa en la defensa de un modelo distinto de desarrollo, justo, solidario y sostenible

Cuidado de la Creación11

Asumir los principios de la encíclica ‘Laudato Sí’, la ecología integral que propone el Papa Francisco en nuestras vidas y comunidades, es una tarea que requiere de tiempo y dedicación. La multiplicación de impactantes ejemplos sobre las consecuencias de la crisis climática nos recuerda que como cristianos debemos hacer algo urgentemente. De ahí surge la iniciativa ‘Enlázate por la Justicia’, que nació en el año 2012 para dar voz a un modelo alternativo de desarrollo en el que las personas empobrecidas sean las protagonistas. Dicha iniciativa parte de varias entidades de iglesia como son Cáritas, CEDIS, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y Redes, que además desde 2016 llevan a cabo la campaña «Si cuidas el planeta, combates la pobreza». Esta tiene como objetivo sensibilizar a toda la ciudadanía para que se comprometa en la defensa de un modelo distinto de desarrollo, justo, solidario y sostenible, y para que cambie sus hábitos de consumo y estilos de vida.

Porque, como cristianos comprometidos, debemos apostar por un modelo que incida en la importancia de “la transformación de los estilos de vida desde el interior de la persona”, puesto que “un ecologismo que no hiciera esto sería pura moda, pura fachada verde”. En este sentido, desde Cáritas Diocesana de Tenerife hemos venido concretando el trabajo de la red ‘Enlázate por la Justicia’ a nivel diocesano, participando junto con el resto de entidades en diferentes acciones de sensibilización y difusión. Igualmente, hacemos nuestra la ‘Laudato Sí’, que por una parte nos invita a reflexionar y a participar en una auténtica ecología humana, porque “no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental”, como afirma el Santo Padre. Y, por otra, porque debemos “responder al gran desafío que plantea la crisis económica, social y ambiental que hoy amenaza al planeta y a la humanidad, donde los pobres son las principales víctimas”.

Un planeta habitable

Por ese motivo y ante la convocatoria del papa Francisco a “escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres”, la iniciativa ‘Enlázate por la Justicia’ se marca como principal objetivo sensibilizar a la comunidad eclesial y a toda la sociedad sobre las consecuencias que el modelo de desarrollo actual y nuestros estilos de vida tienen sobre el planeta y, específicamente, sobre la vida de las personas más vulnerables. Otra de las metas de la campaña es la de propiciar un cambio en los modos de vivir personales y comunitarios, y en las decisiones políticas para contribuir, desde varias esferas, a construir una sociedad solidaria y un planeta habitable para todos los pueblos, no solo hoy, sino pensando en el mañana y en las generaciones futuras.

Como guía de la campaña se emplea un decálogo inspirado en la propia ‘Laudato Sí’, que resume los retos fundamentales a los que nos enfrentamos. Cada uno de estos 10 principios se abordan a través de la reflexión, la oración, el testimonio de los empobrecidos, los compromisos personales y las propuestas de acciones.

Dichos principios son:

  1. Apoyarás la causa de los pobres.
  2. Redescubrirás el valor de la simplicidad en tu propia vida.
  3. Valorarás la importancia de tus comportamientos cotidianos.
  4. Apreciarás la diversidad de nuestro mundo.
  5. Animarás una conversión personal, eclesial y comunitaria.
  6. Impulsarás las decisiones necesarias, aunque sean costosas.
  7. No supeditarás tu acción a los intereses económicos.
  8. Bucearás en tu propia tradición espiritual.
  9. Asumirás los consensos científicos.
  10. Superaras el paradigma tecnocrático.

En definitiva, desde Cáritas entendemos que el modelo de desarrollo económico, basado en el crecimiento del consumo, es insostenible con el ritmo y la capacidad del planeta. Además, genera desigualdad social y quebranta los derechos de las personas más vulnerables, especialmente en aquellos países menos desarrollados que padecen la lucha global por los recursos naturales que son considerados estratégicos.