19 de Julio de 2016

Cáritas Diocesana de Tenerife se suma a la campaña 'Si cuidas el planeta, combates la pobreza' para sensibilizar sobre las consecuencias del modelo de desarrollo actual

  • La entidad juega un importante papel de liderazgo y de cercanía en zonas vulnerables, como Mauritania, Bolivia y la Amazonia
  • Las acciones se enmarcan en la campaña global ‘Enlázate por la Justicia’ de las entidades de la iglesia católica dedicadas a cooperación internacional

Cáritas Diocesana de Tenerife, junto a otras entidades de la Iglesia dedicadas a cooperación internacional, se ha sumado a la campaña Enlázate por la Justicia, que tiene entre sus metas propiciar un cambio en los modos de vivir personales y comunitarios, así como en las decisiones políticas para contribuir, desde varias esferas, a construir una sociedad solidaria y un planeta habitable para todos los pueblos y para las generaciones futuras.

Las entidades que integran Enlázate por la Justicia afirman que el deterioro del medio ambiente provoca más injusticia, por lo que ven necesario un verdadero compromiso por parte de los agentes con poder político y económico para modificar el modelo actual a través de la cooperación fraterna. 

Dentro de esta campaña, una de las iniciativas que se han lanzado, bajo el lema Si cuidas el planeta, combates la pobreza, pretende sensibilizar a la ciudadanía para que se comprometa en la defensa de un modelo distinto de desarrollo, justo, solidario y sostenible, y para que modifique sus hábitos de consumo y estilos de vida.

Las entidades afirman que el modelo de desarrollo económico, basado en el crecimiento del consumo, es insostenible con el ritmo y la capacidad del planeta. Además, genera desigualdad social y quebranta los derechos de las personas más vulnerables, especialmente en aquellos países menos desarrollados que padecen la lucha global por los recursos naturales que son considerados estratégicos.

 

Acciones en Mauritania, Bolivia y Amazonia

Dentro de este trabajo de cooperación fraterna, Cáritas Diocesana de Tenerife juega un importante papel de liderazgo y de cercanía en varias zonas vulnerables de este sistema de desarrollo, como por ejemplo Mauritania, Bolivia y la Amazonia.

En concreto, en Mauritania,  la estrategia de Cáritas, además de intentar sensibilizar en el propio entorno sobre la situación humanitaria del país, financia económicamente proyectos sociales principalmente enfocados a tres áreas: la organización de cooperativas femeninas; la seguridad alimentaria; y el apoyo a los sectores más vulnerables de la población, con el fin último de que puedan desarrollar su potencial y ganar acceso a una mayor dignidad.

Asimismo, está previsto que próximamente se renueve el Acuerdo Marco de Colaboración con Cáritas Mauritania junto a Cáritas Diocesana de Canarias y Cáritas Española, que tiene entre sus objetivos continuar la labor solidaria que la entidad desarrolla en el país, a través de una relación estratégica de actuación en programas de desarrollo, emergencia y rehabilitación en favor de las personas más desfavorecidas del país.

Por otro lado, la entidad también colabora en Bolivia a través de un proyecto que pretende contribuir a la Seguridad Alimentaria de las familias campesinas interculturales desde sistemas productivos agroecológicos sostenibles que les permitan acceder a diversos productos en cantidad y calidad para mejorar los niveles nutricionales e incrementar la generación de ingresos económicos.

Y en el Amazonas, Cáritas Diocesana de Tenerife da apoyo al trabajo de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), que trabaja con los pueblos indígenas amenazados por la explotación de los recursos de la zona. Su objetivo es fortalecer la autonomía de los pueblos indígenas de la región amazónica, apoyando sus derechos específicos, sus formas propias de organización y sus alianzas entre sí y con otros sectores populares.

Este apoyo de Cáritas, que es posible a través de fondos privados obtenidos en las parroquias, donativos, mercadillos o festivales solidarios de las Islas, se implementa mediante un proceso participativo que incluye a los propios beneficiarios con el objetivo de asegurar la autonomía a las personas.