Cáritas Diocesana de Tenerife, a través del Fondo Social Europeo, y la Fundación Mapfre Guanarteme promueven la inserción laboral de 41 personas

Clausura Mila 2019

Con más de un 20% de personas en situación de desempleo, la isla de Tenerife continúa padeciendo los efectos de la crisis económica. No en vano, el año pasado, más de 15.000 personas en situación de vulnerabilidad fueron atendidas por las parroquias y a través de los proyectos y servicios con los que cuenta Cáritas Diocesana de Tenerife.

Por este motivo, desde hace unos años la entidad diocesana, a través del Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social (POISES) del Fondo Social Europeo, y la Fundación MAPFRE Guanarteme desarrollan el Proyecto Mila, cuyo objetivo principal es mejorar la empleabilidad de las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad social en la isla de Tenerife. Dicho proyecto consta de una serie de itinerarios personalizados y de formación ocupacional, que permiten a las personas participantes adquirir las competencias personales y profesionales necesarias para conseguir y mantener un empleo. En esta última edición del proyecto, que se inició el pasado mes de enero, han sido atendidas 238 personas, de las cuales 102 realizaron distintas formaciones y 41 lograron la inserción laboral.

Estos Itinerarios Personalizados de Inserción, que tienen como protagonistas a las personas, ofrecen un enfoque integral. El objetivo es que la persona participante se sienta orientada, acompañada, motivada y reforzada en todo su proceso de búsqueda activa de empleo.

El perfil de las personas participantes con las que se trabaja, representa en sí mismo un reto, ya que en la mayor parte de los casos se trata de personas en situación de grave vulnerabilidad social, cuya problemática no sólo se resume en la falta de empleo, sino en una serie de condicionantes que agravan y limitan su situación. Muchas de estas personas llegan a Mila derivadas desde los servicios de atención de base y cobertura de necesidades básicas de Cáritas, por el riesgo de pérdida de su vivienda habitual, con problemas burocráticos por su condición de demandantes de asilo, personas sin ningún tipo de ingresos que subsisten gracias a las ayudas sociales, con largos periodos en situación de desempleo o que aún no han tenido su primera oportunidad en el mundo laboral.

Relaciones con el tejido empresarial

Paralelamente a los citados itinerarios y el trabajo con las personas, el proyecto pretende potenciar las relaciones con el tejido empresarial, a través de la labor de prospección, con el fin de establecer colaboraciones que permitan conocer sus demandas específicas de perfiles profesionales que puedan facilitar la inserción laboral de las personas participantes del proyecto; convirtiéndonos en un puente eficaz entre el tejido productivo y el colectivo de participantes.

Cáritas Diocesana de Tenerife lleva trabajando, desde su Programa de Empleo, el desarrollo de estos Itinerarios Personalizados de Inserción socio laboral desde hace más 20 años por toda la provincia. El pasado año, 1.764 personas participaron en el Programa de Empleo de Cáritas Diocesana de Tenerife. Del total de participantes que fueron acompañados, 724 personas recibieron formación (el 44%) y un total de 351 (el 23%) lograron insertarse en el mercado laboral. En esta línea, nuestra entidad está en contacto con más de 260 empresas, con muchas de las cuales existe una relación y colaboración consolidada. De igual modo, debemos recalcar que las acciones para la mejora de la empleabilidad son un eje transversal de todos los programas y proyectos de la institución, entendiendo que el acceso al empleo es un elemento fundamental para la integración personal y familiar de las personas.