25 de Octubre de 2016

El tejido empresarial de la Isla se compromete con Cáritas para impulsar la responsabilidad social corporativa

  • • Un centenar de personas, la mayor parte de ellos empresarios, directivos y profesionales isleños, participan en la jornada organizada por la entidad humanitaria y la Cámara de Comercio • Cáritas presenta su proyecto “Empresas con Corazón”, con el objetivo de implicar a los empresarios en la transformación de la sociedad canaria

Santa Cruz de Tenerife, 20 de octubre de 2016. Las empresas son imprescindibles en la transformación de la sociedad canaria. Esa fue la conclusión a la que llegó tras la celebración de la jornada organizada por Cáritas Diocesana de Tenerife y la Cámara de Comercio, en la que participaron un centenar de personas y donde se analizaron cuestiones como la responsabilidad social corporativa y la economía solidaria. El encuentro, que contó con la presencia, entre otros, del obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, incluyó la intervención de uno de los mayores expertos nacionales en Economía Social, Enrique Lluch Frechina, doctor en Ciencias Económicas y profesor de Economía de la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia.

Durante su conferencia, el economista valenciano expuso cómo el modelo actual genera una “sociedad excluyente e injusta” que “pone los intereses económicos por encima de las personas”. En esta misma línea, Enrique Lluch disertó acerca de la capacidad de la economía solidaria “como modelo alternativo” a la luz de la doctrina social de la Iglesia y del propio Modelo de Acción Social (MAS) de Cáritas. Para el profesor universitario, “el objetivo de la empresa no puede ser el máximo beneficio, sino que la rentabilidad debe ser considerada como una restricción que hay que cumplir para garantizar la sostenibilidad”. Con ello, “la persona, la ética, puede ser el centro de la actividad empresarial”.

Lluch Frechina, que es miembro del Consejo Científico de la Fundación Foessa y colabora habitualmente en sus informes sobre la situación social en España, señaló que “el prestigio del empresario y de las empresas depende de que cumplan o no su función social”. “Cuando se prioriza la función social, la sociedad se transforma y mejora”, recalcó el economista, quien insistió en que esa economía solidaria permite “disfrutar de bienes y servicios que permiten que funcione la sociedad; se crean empleos de calidad que permiten a los trabajadores vivir con dignidad y crecer como personas; y se ayuda al desarrollo local y regional, lo que a su vez permite la mejora del medio ambiente en el que vivimos”.

El investigador valenciano, que ha dirigido proyectos en varias universidades africanas y es autor de manuales y materiales didácticos sobre Economía para Bachillerato, sostuvo que “la economía es social por naturaleza”. “Nos hemos acostumbrado a diferenciar entre economía social y la economía especulativa, pero esto es un fracaso. Debemos recuperar la dimensión social de toda la economía”, denotó Enrique Lluch, quien concluyó que “la economía solidaria es la única que garantiza una economía al servicio de las personas”.

Tras su ponencia, el responsable de Desarrollo Económico de Cáritas Diocesana de Tenerife, Ángel Pérez, presentó el proyecto "Empresas con Corazón" de la entidad, que pretende dar un nuevo enfoque a la relación de las empresas con los más vulnerables. En esta línea, la entidad humanitaria dio a conocer la iniciativa de crowdfunding que se pondrá en marcha a finales de mes con motivo de la campaña Por Dignidad: Nadie sin Hogar.

Por último, la jornada se cerró con una mesa redonda en la que participaron el vicepresidente de CEOE-Tenerife, Jesús Francisco Gómez; el presidente de ASPROCAN, Henry Sicilia; la responsable de Responsabilidad Social Corporativa de Grupo CIO, Mónica Rumeu; y el profesor Enrique Lluch. Dicha mesa fue moderada por la responsable de la sección de Economía de Diario de Avisos, María Fresno. Durante el debate, los empresarios insistieron en la necesidad de aplicar la responsabilidad social corporativa para contribuir con ello a la mejora de la realidad canaria, marcada por los importantes efectos de la crisis en las familias y en las propias empresas. Así, se comprometieron a impulsar la economía colaborativa y participar activamente en la mejora de la sociedad isleña.